La crisis en el suministro de agua potable continúa generando inconformidad entre habitantes de distintas localidades de Bahía de Banderas, quienes denuncian semanas e incluso meses de afectaciones sin que exista una solución definitiva por parte de las autoridades.
A través de redes sociales, vecinos de Mezcales señalaron que algunas colonias acumulan más de 20 días recibiendo únicamente un “hilito de agua”, situación que ha provocado molestia entre las familias afectadas. Algunos ciudadanos incluso plantearon la posibilidad de realizar manifestaciones o bloquear la carretera federal 200 para exigir una respuesta inmediata de las autoridades.
Además de las fallas en el servicio, ciudadanos han cuestionado la agenda pública del alcalde Héctor Santana, al señalar que mientras diversas comunidades enfrentan problemas de abastecimiento de agua, el presidente municipal ha participado en actividades políticas fuera de Bahía de Banderas, particularmente en Ahuacatlán. Para los inconformes, resulta contradictorio que el gobierno municipal impulse programas y acciones relacionadas con el agua mientras miles de usuarios continúan padeciendo la escasez en sus hogares.
Las críticas también alcanzaron al organismo operador OROMAPAS, al considerar que las explicaciones ofrecidas sobre fallas en bombas, daños en infraestructura, robo de cableado o problemas relacionados con el suministro eléctrico ya no son suficientes ante la prolongación del problema.
La inconformidad no se limita a Mezcales. Habitantes de Sayulita aseguran que enfrentan problemas de abastecimiento desde hace cerca de tres meses, mientras que en Higuera Blanca también se reportan dificultades para acceder al servicio de manera regular. Aunque en algunos casos se ha distribuido agua mediante pipas, los vecinos consideran que esta medida resulta insuficiente para atender la demanda de la población.
Por su parte, OROMAPAS informó que las obras de sectorización en Valle de Banderas se encuentran próximas a concluir. De acuerdo con el organismo, el proyecto busca mejorar la distribución del agua potable mediante una inversión en infraestructura hidráulica que permitirá optimizar el servicio en la zona.
Asimismo, señaló que mientras finalizan los trabajos se mantiene un programa de abastecimiento mediante pipas para apoyar a las familias afectadas y reducir las molestias ocasionadas por las obras.
Sin embargo, para numerosos habitantes la paciencia comienza a agotarse. La falta de agua en plena temporada de calor ha incrementado la presión social sobre las autoridades municipales, mientras crecen las voces que exigen que el gobierno concentre sus esfuerzos en resolver los problemas básicos del municipio antes de involucrarse en actividades políticas fuera de Bahía de Banderas.