El presidente municipal de Compostela, Gustavo Ayón Aguirre, implementó una nueva política pública para reducir los accidentes en motocicleta, haciendo obligatorio el uso del casco y aplicando una sanción inusual: barrer calles como trabajo comunitario.

La medida entró en vigor el jueves 19 de junio y contempla operativos sorpresivos en todo el municipio. Aquellos motociclistas que sean sorprendidos sin casco o violando el reglamento de tránsito deberán realizar dos horas de labor social para recuperar sus motocicletas.

Uno de los aspectos más llamativos es que los infractores serán puestos a barrer la vía pública como parte de la sanción. En el caso de menores de edad, deberán presentarse acompañados de sus padres y también cumplir con las horas de trabajo.

En el primer operativo realizado, 17 motocicletas fueron devueltas a sus dueños tras cumplir con esta medida.

El alcalde Ayón Aguirre señaló que esta acción surge ante el preocupante número de accidentes viales registrados, además del uso de escapes ruidosos y el exceso de velocidad, prácticas frecuentes entre jóvenes y adolescentes en el municipio.

La estrategia busca fomentar la responsabilidad vial y crear conciencia entre los conductores, especialmente en sectores más propensos a sufrir accidentes.

Por edicion

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