Aunque autoridades de salud en Nayarit aseguran contar con abasto suficiente de suero antialacrán, comunidades indígenas y rurales denuncian lo contrario: en la sierra, donde las picaduras son frecuentes, el medicamento simplemente no llega a tiempo.

Según Beatriz Adriana Ruiz Huerta, secretaria de Salud estatal, hace tres meses se recibieron 10,800 frascos de suero, distribuidos en unidades del IMSS-Bienestar. “Todas las unidades cuentan con suero antialacrán”, declaró. Sin embargo, en la realidad de los pueblos alejados, la situación es muy distinta.

Mientras las cifras oficiales aseguran cobertura, en la sierra la realidad es otra: el tiempo corre contra quienes sufren una picadura, y el suero, que puede salvar vidas, muchas veces no está donde más se necesita.

Por edicion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *